TEXTO DANIEL BADÍA | IMÁGENES ISTOCK

“Esto da mucho miedo. Yo no he visto cerrar los bares ni en situación de conflicto armado”, me decía por WhatsApp una veterana periodista de la agencia de noticias EFE el mismo día en que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, declaraba el Estado de Alarma el pasado 13 de marzo.
El coronavirus que causa la COVID-19, que empezó en la localidad china de Wuhan, se extendió como una mancha de aceite en el resto del planeta en apenas semanas. Sus consecuencias han roto todos los pronósticos, nunca conocidos, en muchos casos, ni siquiera en tiempos de guerra. Una tasa de paro en Estados Unidos que podría llegar a alcanzar el 20% o caídas de PIB superiores al 10% en las principales economías mundiales demuestran la gravedad de la situación. Pero ahora el mundo se enfrenta a una nueva fase, una vez controlada la pandemia y con un mayor conocimiento sobre el virus, siempre a la espera de una vacuna efectiva: la reconstrucción.

MAPFRE puso en marcha una newsletter financiera para recoger las principales opiniones de los expertos de MAPFRE Inversión, tanto la gestora de activos MAPFRE AM como la pata de asesoramiento financiero MAPFRE Gestión Patrimonial, así como de MAPFRE Economics, el servicio de estudios del grupo asegurador. A continuación se incluyen algunas de estas reflexiones sobre el efecto en la economía, en los mercados financieros, principalmente en el negocio de gestión activos, así como las consecuencias para el sector asegurador, muchas de ellas recogidas en los principales medios nacionales e internacionales:

Manuel Aguilera

Manuel Aguilera, director general de MAPFRE Economics

Globalización y COVID-19: una lección de política pública (26/03): “Hoy, la pandemia del coronavirus COVID-19 nos está mostrando una nueva cara de los riesgos asociados a la construcción de una sociedad global. Se trata, sin duda, de la primera gran crisis sanitaria de esta nueva etapa del mundo; una crisis que, con independencia de la letalidad del virus que la protagoniza, ha conseguido adquirir las dimensiones que tiene gracias a la interrelación e interdependencia que caracteriza a la actividad económica y social de nuestros días. Puede decirse que la crisis del COVID-19 es la prueba fehaciente de que la sociedad mundial es ya una sola. Esta nueva crisis —aún en desarrollo, pero que ya tiene implicaciones al menos equivalentes a las de las mayores crisis económicas que registra la historia del mundo— nos dejará muchas lecciones, pero hay una que ya podemos registrar en los pendientes de la sociedad global. A diferencia de los riesgos asociados a los desastres naturales y humanos, así como al funcionamiento de los mercados financieros, la sociedad global no se ha preparado correctamente para lidiar con las pandemias, no solo en términos de la atención de los riesgos sanitarios en sí mismos, sino también de las consecuencias derivadas de las medidas de contención”.

Gonzalo de Cadenas- Santiago, director de análisis macroeconómico y financiero de MAPFRE Economics

COVID-19 y la amenaza sobre los emergentes (2/04): “En la última década, los países emergentes han experimentado un aumento de su vulnerabilidad financiera y de la deuda en un contexto de crecimiento económico tibio, ralentización del comercio, lentitud de las inversiones reales y crecientes desigualdades de ingresos. Países que ya corrían un alto riesgo de sufrir problemas de deuda externa soberana a finales de 2019 han llegado a la fecha de hoy con una carga de la deuda insostenible. Se estima que la deuda total roza el 200% del PIB de los mercados emergentes, siendo la deuda privada cercana a ¾ partes de esta, en su mayor parte debido a la expansión del apalancamiento de las empresas privadas. Este endeudamiento, cada vez más complejo, peligroso y de rápido crecimiento, no augura nada bueno para la capacidad de soportar otro choque externo como el causado por el COVID-19, máxime cuando la posición de liquidez de estos mercados está tan gravemente amenazada”.

G20 vs. COVID-19 (16/04): “En lugar de ver a las naciones pelearse, debería reflejarse al menos esta vez la necesidad de una mejor coordinación, mediante la cual el G20 hiciese un esfuerzo por romper las barreras al comercio de medicamentos o equipos y aumentar la financiación de la investigación de vacunas y la ayuda médica para las naciones más pobres. También será necesario seguir apoyando la economía mundial y prepararse mejor para futuras pandemias y otros riesgos mundiales, incluido el cambio climático”.

¿Un nuevo mundo ‘made in China’ tras el COVID-19? (30/04): “La pandemia podría acelerar los planes preexistentes para reducir la dependencia de la cadena de suministro de China. Además del aumento de los costos de la mano de obra, el recrudecimiento de las tensiones comerciales entre China y los Estados Unidos ya había empujado a un sinfín de empresas globales a reevaluar su dependencia monopsónica con las empresas (el Estado) de China”.

Gonzalo de Cadenas- Santiago
Ricardo González

Ricardo González, director de análisis sectorial y de regulación de MAPFRE Economics

Por qué los balances del sector seguros resisten mejor a estas crisis (24/04): “La elevada volatilidad y las caídas en las valoraciones de los activos en los mercados financieros puede impactar de forma significativa en los balances de las entidades aseguradoras. La principal partida dentro de las carteras de inversiones de estas compañías son los valores de renta fija. Un aumento brusco de las primas de riesgo de estos valores repercute directamente en su valoración, que cae también de forma acusada, tanto más cuanto mayor sea la duración de los bonos que tienen en cartera (…) la composición de la cartera de inversiones es de especial relevancia. Aquellos mercados en los que las inversiones mayoritarias son bonos soberanos, respaldados por los programas de adquisición de activos de sus respectivos bancos centrales, tienen un riego más limitado. El sector asegurador español es un paradigma en este sentido, dado su carácter tradicional marcadamente conservador, en las que los bonos soberanos de la eurozona son la inversión mayoritaria. La situación en la que nos encontramos, a consecuencia de la pandemia COVID-19, hace que el sector español esté en mejor posición que otros mercados en los que las inversiones mayoritarias son los bonos corporativos, los cuales suelen sufrir en estas situaciones transiciones más rápidas en sus calificaciones crediticias que les pueden dejar por debajo del grado de inversión e incluso caer en una situación de insolvencia”.

José Luis Jiménez, director general de inversiones de MAPFRE

El coronavirus y la gestión de activos (8/03): “Si en los últimos años la gestión pasiva había ido ganando cuota de mercado, puede haberse alcanzado un punto de inflexión. Ahora es el momento de la gestión activa, del gestor humano con capacidad de análisis y discernimiento ante una distorsión novedosa, juzgando lo económico, lo empresarial, lo social y lo psicológico. Probablemente, los ETF, robo advisors, algoritmos, gestión de prima de riesgo, alta frecuencia, etc. van a experimentar un momento complicado (…) En este contexto, es muy probable que se produzcan avances muy significativos en la consolidación del sector. Las entidades solventes, con una imagen de marca fuerte y, sobre todo, con liquidez lideraran los procesos”.

De los mitos griegos a los sesgos del conocimiento: otra forma de entender la crisis (26/03): “Dada la gran incertidumbre sobre el futuro y las pérdidas latentes que pueden existir en las carteras de inversión, es importar acudir a las finanzas conductuales para evitar errores previsibles. Así, si utilizamos la analogía del profesor Kahneman a la hora de buscar una explicación a la incertidumbre actual, es muy posible que la mayoría de nosotros demos una mayor importancia a nuestro Sistema 1 (aquel que se fundamenta más en el instinto y la heurística, es decir, en las explicaciones rápidas y sencillas) que al Sistema 2 (que requiere pensar de forma lógica y conlleva más esfuerzo) (…) La actual situación puede ser una oportunidad magnífica para todos aquellos inversores que utilicen su Sistema 2, evitando los sesgos e invirtiendo en buenas empresas con ciertas ventajas competitivas, poca deuda, mucha caja y a precios muy atractivos”.

El dilema del euro y el COVID-19 (7/05): “La cuestión de los bonos coronavirus o la mutualización de la deuda en Europa ponen de manifiesto las mismas dudas que surgieron en la crisis del euro. ¿Es la unión monetaria, tal y como está concebida, un proyecto abocado al fracaso o es la falta de avances en la integración (unión bancaria, fiscal e incluso política) la causa de su inestabilidad? Quizás es en este punto cuando hay volver la vista atrás y recordar el origen del proyecto europeo para entender su importancia. Aquellas políticas económicas para empobrecer a los vecinos después de la Gran Depresión y las dos Guerras Mundiales que acontecieron en Europa eran motivos suficientes para crear una unión de países que no volviera a cometer los mismos errores. Hoy, cuando volvemos a estar en la encrucijada, es importante poner el foco en el largo plazo y ver la dimensión del problema más allá del plano económico”.

José Luis Jiménez
Alberto Matellán

Alberto Matellán, economista jefe de MAPFRE

Previsiones económicas y herramientas alternativas (7/05): “La pérdida de la ayuda de las previsiones que configuran un escenario claro se puede aprovechar para convertirnos en mejores inversores. Sacarnos de esa comodidad nos conduce a examinar con más detalle nuestras prácticas como inversores, expandir nuestro marco conceptual y recurrir a más información. En definitiva, proporcionar un mejor servicio al cliente en el caso de los gestores profesionales, en forma de eficiencia operacional o nuevos productos alineados con la realidad socioeconómica. Pero también en el caso de los asesores; y es que, en este contexto, el ahorrador particular tiene una ventaja que a menudo desconoce: no necesita depender de esa previsión de escenarios, porque ya los tiene de serie. Si está bien orientado, su propio perfil de inversor es la guía de sus inversiones, independientemente del contexto económico y de los vaivenes emocionales. Algo tan simple como recordarle esto y ayudarle a mantener la disciplina puede aportar más valor también por parte del asesor”.

Eduardo Ripollés, director de negocio institucional MAPFRE AM

Impacto de la crisis en los fondos de inversión: un nuevo impulso a la ESG (2/04): “Estoy convencido, a su vez, de que las inversiones con criterios ESG saldrán fortalecidas de esta crisis. No me refiero sólo a la creciente oferta de fondos temáticos, siempre por supuesto separando el grano de la paja, sino por la necesidad cada vez más acuciante de incorporar estos criterios en los fondos tradicionales, ya no sólo por parte de los equipos gestores, sino también por la exigencia de los inversores profesionales a los que, a partir de ahora, se sumarán finalmente los particulares. Tres siglas, tres temáticas y tres formas de cumplir con los ODS de Naciones Unidas, pero con un especial protagonismo de la S como consecuencia de la crisis que vivimos”.

Quien supera una crisis se supera a sí mismo (7/05): “El mercado institucional de Fondos de Inversión va a ser un claro ejemplo de cambios y nuevas formas de afrontar un mercado cambiante y con nuevas demandas, al cual todos los miembros de la industria nos tenemos que acoplar (…) La gestión activa es la forma de poner en manos de profesionales la selección adecuada de las carteras que batan de manera holgada al mercado y generen valor al inversor. Este razonamiento es válido para los mercados Renta Fija, de Renta Variable y, por supuesto, es aplicable a los fondos Mixtos y Perfilados”.

Eduardo Ripollés
Patrick Nielsen

Patrick Nielsen, subdirector general de MAPFRE AM

El día de mañana (8/04): “La crisis del Coronavirus nos sorprende por muchísimos aspectos, con nuevos escenarios que hasta hace tan solo unos meses podrían haber sido meras elucubraciones dignas de una película de ciencia ficción (…) En primer lugar, poner el foco en el análisis. Sabemos que las emociones en las decisiones financieras son muy malas consejeras. La situación actual aumenta muchísimo la carga emocional. Debemos contrarrestar con una dosis mayor de trabajo analítico (…) En segundo lugar, se debe primar la solidez financiera y la calidad de gestión. A esto se suma la necesidad de una mayor flexibilidad; buscar inversiones líquidas, empresas presentes en varias geografías, que estén activas en varios líneas de productos o negocio (…) En cuarto lugar, debemos diseñar un mapa. Crearse un mapa mental de cómo será el día de mañana permite reaccionar más rápidamente cuando lleguen las sorpresas inevitables (…) Por lo tanto, la crisis va a marcar un antes y un después, al actuar como catalizador de cambios que ya se estaban gestando. El gestor debe estar preparado para tomar decisiones de inversión en el día de mañana muy diferente al que conocíamos antes de marzo”.

Luis García, gestor de MAPFRE AM

Invertir cuando se rompa la calculadora (26/03): “Los miedos y las emociones que nos alejan de la racionalidad son aún mayores cuando aparecen ‘cisnes negros’ (…) El miedo nos impide ser capaces de calcular correctamente las probabilidades. Incluso en estos tiempos, lo razonable es pensar que muchas empresas podrán seguir adelante y que, en algún momento, más lejano o más cercano, volverán a su normalidad. Como inversores, es importante siempre elegir entre aquellas compañías con más posibilidades de superar una crisis, aunque sea tan dura e injusta como ésta. Precisamente para intentar que las probabilidades jueguen de nuestro lado, una de las condiciones que pedimos a las empresas que pasan a formar parte de nuestra cartera es que tengan una posición financiera desahogada. Si tienen caja neta (es decir, más dinero en el banco que las deudas que deben pagar), mejor que mejor. Aunque esto no es suficiente. Por este motivo, otra de las características que debe de tener una empresa para que nos fijemos en ella es que cuente con un equipo gestor en el que confiemos. Buscamos directivos brillantes con un historial de haber hecho las cosas bien. La experiencia nos ha enseñado la importancia del factor humano. Los negocios van de personas. Los buenos gestores generan caja, no la destruyen. En los momentos más difíciles es cuando más tranquilidad nos aporta el que nuestro dinero y el de nuestros co-inversores esté a disposición de grandes profesionales”.

Ya podemos salir a hacer deporte, ¿por qué no invertir en él? (7/05): “El pasado sábado 25 de abril, el Presidente del Gobierno anunciaba que si la evolución de la pandemia continúa, según lo previsto, los siguientes en poder salir a las calles en nuestro país, después de los niños, serán las personas que deseen hacer ejercicio al aire libre. Esta decisión pone de manifiesto, una vez más, la notable y creciente importancia que el deporte tiene actualmente dentro de nuestra sociedad. Sin embargo, aunque la sociedad ya le ha otorgado hace tiempo el lugar que merece, el deporte sigue pasando bastante desapercibido como tendencia de inversión global con gran potencial (…) el hecho de que se trate de un sector olvidado por muchos inversores hace que en él podamos encontrar excelentes compañías cotizando a precios que, en nuestra opinión, resultan realmente atractivos, sobre todo cuando se busca en Europa. A lo largo de los meses, hemos ido profundizando cada vez más en nuestro análisis de esta industria. A día de hoy, las empresas relacionadas con el deporte representan más del veinte por ciento de la cartera del Mapfre AM Behavioral Fund, un fondo de renta variable europea con el que intentamos, precisamente, estudiar la psicología del mercado para poder detectar este tipo de oportunidades”.

Luis García
Michael Morossi

Michael Morossi, gestor de MAPFRE AM

Invertir en buen gobierno, una vacuna contra la crisis (16/04): “No hay nada como una crisis para poner a prueba nuestra resolución y desafiar nuestras suposiciones. Además de lavarnos las manos copiosamente, hemos pasado las últimas semanas reflexionando considerablemente sobre nuestro proceso de inversión y tomando medidas prudentes que mejorarán la calidad y el rendimiento a largo plazo de nuestra cartera. El Fondo de Buen Gobierno de MAPFRE AM invierte en el 1% de los líderes empresariales más importantes del mundo. Con una cartera concentrada de 30 empresas y un universo de más de 3.000 empresas entre las que elegir, podemos permitirnos ser selectivos con las personas con las que invertimos. Hemos comprobado que nuestro enfoque en la gobernanza como el principal impulso de nuestro análisis del ESG nos ha servido bien durante este período excepcional (…) Nuestro plan sigue siendo, como siempre, actuar con prudencia, con humildad y sin comprometer nuestra estrategia de invertir sólo en los mejores líderes empresariales del mundo. Puede que haya días o semanas que no nos salgan bien, pero estamos saliendo de esta crisis con una confianza aún mayor en los méritos a largo plazo de nuestro proceso de inversión y su enfoque en la gobernanza”.

César Gimeno, gestor de carteras de renta variable americana y multiactivos en MAPFRE AM

COVID-19: un evento único en un mundo diferente (24/04): “Dos grandes cambios se han venido desarrollando durante los últimos años. En primer lugar, se ha producido un aumento importantísimo de la velocidad de transmisión de información (especialmente gracias a Internet y las redes sociales) y, por otro lado, se han creado nuevos instrumentos de inversión disponibles para los actores (ETFs, en particular). Estos dos factores son muy diferentes de los que teníamos hace años, como cuando ocurrió la crisis 2008 (…) En un escenario de fuerte incertidumbre como el actual, nuestra recomendación se basa en no cambiar de forma radical nuestra estrategia de inversión, que tanto nos ha costado diseñar, y que tiene en cuenta tanto nuestro nivel de riesgo admisible como nuestro horizonte de inversión. La volatilidad, lamentablemente ha venido para quedarse en este nuevo mundo, y esto no sólo es culpa del COVID”.

César Gimeno
Daniel Sancho

Daniel Sancho, responsable de inversiones MAPFRE Gestión Patrimonial

La volatilidad es relativa (26/03): “A la hora de construir carteras vuelve a ser clave el horizonte temporal. Para saber qué riesgos y qué volatilidad queremos asumir tenemos que saber cuál es el tiempo que estamos dispuestos a mantener la inversión. Siempre se ha dicho que los perfiles con un horizonte de inversión a largo plazo son más arriesgados cuando en la práctica no tiene por qué ser verdad. A medida que pasa el tiempo hemos visto que si evitas asustarte con la volatilidad a corto plazo y consigues centrarte en el largo plazo tu riesgo cada vez será menor ya que tendrás más tiempo para suavizar la volatilidad de la cartera. Para que en la práctica se cumpla la teoría, es obligatorio que cumplamos con nuestra palabra y seamos fuertes psicológicamente. En los momentos de tensión como los que estamos viviendo ahora estaremos obligados a recordar cuál es nuestro horizonte de inversión y estaremos obligados a recordar que la volatilidad diaria no es igual a la volatilidad mensual o la volatilidad anual. De este modo nos daremos cuenta que la volatilidad no tiene por qué asustar y solo tendremos que hacer lo posible por relativizarla”.

¿Todos los huevos en la misma cesta? (7/05): “A día de hoy, la situación ha cambiado radicalmente ya que las alternativas que tenemos para invertir en nuestro círculo más cercano no son tan atractivas y nos hemos visto obligados a salir de la “zona de confort” mirando a otras regiones u otros activos. El mercado y la evolución de los diferentes activos nos ha ido recordando y enseñando que una de las consideraciones más importantes que hay tener a la hora de construir una cartera es la diversificación y para el inversor minorista el mejor producto sin ninguna duda es el fondo de Inversión (…) es importante recordar siempre que, si se deciden poner todos los huevos en una misma cesta, dicha cesta tiene que estar bien construida, bien diversificada y, por supuesto, bien asesorada”.

Ismael García Puente, Gestor de Inversiones & Selector Fondos en MAPFRE Gestión Patrimonial

¿Qué le ha pasado a mi fondo de Renta Fija? (2/04): “El inversor conservador podría estar “relativamente” tranquilo con respecto a su situación patrimonial al no estar expuesto a los movimientos del precio de las acciones. Sin embargo, su relativa tranquilidad se haya visto probablemente evaporada en el momento que haya actualizado el detalle de sus inversiones. Si cuenta con un buen asesor, es posible que le haya oído decir recientemente que: “la renta fija ni es renta ni es fija” y en ese preciso momento, delante de su extracto financiero, esas palabras que pasaron desapercibidas ahora estén muy presentes (…) La capacidad de recuperación de las pérdidas de su fondo dependerá mucho a partir de este momento de la calidad de equipo gestor que lo gestione y de la flexibilidad con la que haya actuado en estos momentos de tensión”.

Técnicas para capear la irracionalidad del mercado (24/04): “La violencia de las caídas en las valoraciones de las compañías y la indiscriminación con la que se han producido no tienen parangón (…) Ahora bien, lo irracional llega cuando, un mercado de acciones considerado como eficiente, no distingue precio de valor. En momentos de estrés, esta dislocación se vuelve extrema y la ley de oferta y demanda no sirve como mecanismo para discernir el valor fundamental de los negocios en los que invertimos, ya sea de forma directa o a través de fondos de inversión. Además, los horizontes temporales se acortan debido a la incertidumbre y el inversor empieza a pensar en términos de días o semanas en lugar de meses o años. Sin embargo, la mayoría de las compañías en las que invierten los grandes gestores de fondos de inversión, son capaces de generar beneficios de forma sostenida en el tiempo y esta reducción en los resultados de un año supone una disminución muy pequeña en términos relativos respecto al valor real del negocio en su conjunto (pese a que el precio indique lo contrario). Por suerte, el mercado suele reajustar estas inconsistencias aunque de forma más lenta por lo que resulta vital ser paciente”.

Ismael García Puente
Javier Lendines

Javier Lendines, director general de MAPFRE AM

Cinco preguntas clave que debe hacerse el inversor para afrontar la crisis (26/03): ¿Cuál es el horizonte temporal de mis inversiones? ¿Cuál es mi tolerancia al riesgo? ¿Cuánto dinero estoy dispuesto a perder? ¿Procuro estar informado de la actualidad económica y empresarial? ¿Intento diversificar las fuentes de información? Como gestor creo que hay tantas carteras como clientes, pero considerando un horizonte temporal a medio plazo podría dar las siguientes observaciones. Respecto la renta fija, aunque es muy probable que los tipos oficiales se mantengan en niveles reducidos durante mucho tiempo evitaría inversiones con duración elevada debido a que, ante un incremento de las rentabilidades de mercado de los activos, el precio de éstos reacciona a la baja. En renta variable, después de una caída desde los máximos del año de más de un 40%, si realmente el horizonte temporal del inversor es a medio plazo, los niveles actuales son atractivos para tomar posiciones en el mercado. Es recomendable no invertir la totalidad de lo disponible para las inversiones en un único momento. Si se produjeran mayores correcciones, se debe disponer de un porcentaje de lo disponible para continuar invirtiendo”.

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