Proteger a los niños con sistemas de retención, clave para su seguridad

Informe / Junio 2015. Nº 88

Las sillas de seguridad infantil para el automóvil son fundamentales y previenen hasta un 90 por ciento de todas las lesiones graves o mortales. Cuando se trata de bebés o cuando los niños son pequeños, la gran mayoría de los padres las utilizan siempre, pero a medida que los niños crecen muchos adultos pueden verse tentados a dejar de usarlas. Hacerlo demasiado pronto puede resultar muy peligroso, según un informe elaborado por FUNDACIÓN MAPFRE, que pone de manifiesto que muchos niños españoles usan incorrectamente los sistemas de retención infantil en el vehículo.

El 8%

de las familias reconoce que, al menos esporadicamente, no utiliza ni sillita infantil, ni asiento elevador, ni el cinturón de seguridad para adultos. la falta de uso de sistemas de retención es más frecuente en niñas

Es necesario que los niños mayores sigan utilizando sillitas infantiles o asientos elevadores hasta que tengan más de 12 años o midan más de 135 centímetros

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TEXTO ALBERTO CARRASCO

Los niños de entre 6 y 9 años de edad están expuestos a un riesgo mayor que el resto de grupos de edad cuando viajan como ocupantes de turismos y furgonetas. De hecho, su tasa de fallecidos por millón de habitantes (5,2) es la más alta de todos los grupos de edad.

La explicación a esta mayor exposición al riesgo en estas edades está relacionada con una mayor movilidad y con el hecho de que los padres dejan de utilizar asientos o cojines elevadores demasiado pronto para utilizar los cinturones de seguridad de adultos, que en el caso de menores de 12 años pueden no quedar correctamente ajustados al cuerpo de los niños y, en consecuencia, reducir su efectividad a la hora de prevenir lesiones.

Así lo pone de manifiesto el informe Asientos elevadores en el automóvil. ¿Hasta cuándo hay que utilizarlos?, que ha realizado FUNDACIÓN MAPFRE en España sobre 810 padres y madres con hijos de entre 4 y 10 años de edad, los que tienen una mayor tasa de mortalidad en carretera, con el objetivo de hacer un balance del conocimiento que los padres tienen sobre la necesidad de que sus hijos mayores sigan utilizando sillitas infantiles o asientos elevadores.

Según dicho trabajo, cuando se trata de bebés o cuando los niños son pequeños, la gran mayoría de las familias utiliza siempre sillitas infantiles, que previenen hasta un 90 por ciento de todas las lesiones graves o mortales, pero a medida que los niños crecen muchos padres dejan de utilizar sillitas infantiles adecuadas, bien porque el niño insiste en ello o, más habitualmente, porque se considera más cómodo.

Mortalidad vial infantil

Según los datos anuales más recientes respecto a los niños fallecidos en España en 2014 en carretera, el 20 por ciento de los niños fallecidos menores de 12 años ocupantes de turismos o furgonetas no llevaba puesto ningún accesorio de seguridad. Así lo confirma la investigación de FUNDACIÓN MAPFRE, que destaca que el 8 por ciento de las familias encuestadas reconoce que, al menos, esporádicamente, no utiliza ni sillita infantil, ni asiento elevador, ni el cinturón de seguridad para adultos, unos datos que según Jesús Monclús, Director del Área de Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE, son «muy preocupantes» y que demuestran que «queda un largo camino por recorrer» en relación a la seguridad infantil.

Esta falta de uso de sistemas de retención es más frecuente en niñas (9,5 por ciento) que en niños (6,9 por ciento), entre quienes pesan más de 36 kilos (36,1 por ciento) y entre quienes tienen 9 o 10 años (25,3 por ciento).

Señala, además, que un 6 por ciento de los niños cambia su sillita de bebé (grupo 0+) por un asiento elevador (grupo II) sin pasar por el paso intermedio que representan las sillitas infantiles del grupo I, lo que supone un riesgo evitable muy importante, y que aproximadamente dos de cada diez niños cambian su silla infantil del grupo I por un asiento elevador «demasiado tarde», cuando por su peso debería haberlo hecho antes. También insiste en que un altísimo porcentaje de los niños pasan a utilizar demasiado pronto el cinturón de seguridad de adultos. En concreto, el 28 por ciento de quienes tienen entre 6 y 8 años y el 38 por ciento de los que tienen entre 9 y 10 años.

Desconocimiento de la normativa.

Las cifras dejan claro el desconocimiento que todavía existe por parte de las familias a la hora de utilizar correctamente los principales sistemas de retención infantil. De hecho, uno de cada tres progenitores (el 33,5 por ciento) no sabe cuál es la estatura a partir de que la normativa española permite a los niños utilizar el cinturón de seguridad en lugar de las sillitas elevadoras. Cuando se les pregunta por el peso, únicamente el 35 por ciento de los encuestados declara saber que los niños deben dejar de usar sillitas infantiles cuando superan los 36 kilos de peso y más del 40 por ciento desconoce la edad mínima para poder utilizar el cinturón de seguridad, según la legislación española.

En este sentido, FUNDACIÓN MAPFRE recuerda que es necesario mejorar el conocimiento de los padres y madres sobre la necesidad de que los niños mayores sigan utilizando sillitas infantiles o asientos elevadores hasta que tengan más de 12 años o midan más de 135 centímetros, como indica el Reglamento de Circulación, e incluso después de ese momento, hasta que el cinturón de seguridad de adulto quede ajustado con seguridad sobre el cuerpo del menor.

También indica que para saber si un cinturón de seguridad de adultos se ajusta correctamente a un niño es necesario comprobar: que la banda inferior del cinturón de seguridad pasa por encima de los huesos de la pelvis y no por encima del estómago del niño; que la parte superior del cinturón pasa por encima de la zona media del esternón y de la clavícula, sin quedar demasiado cerca del cuello; y que el niño puede sentarse en el asiento del vehículo doblando con comodidad las piernas, ya que si no las puede doblar la postura le resultará incómoda y tenderá a «escurrirse» hacia delante.

Buenas prácticas

  • Siempre con su asiento. Aunque tengamos prisa, la vida de un menor siempre es lo más importante. Pensemos un instante en lo que podría suceder y no dudaremos.
  • Las holguras, muy peligrosas. Sujeta la sillita infantil con fuerza y sin holguras al asiento del vehículo y abrocha firmemente el arnés o cinturón al niño.
  • Hacia detrás mejor. Los asientos en los que el niño viaja mirando hacia detrás son más seguros que aquellos en donde viaja mirando hacia delante.
  • Asiento delantero. Es mucho menos seguro que el asiento del pasajero trasero y, en particular, que el asiento trasero central, que es el más seguro de todos.
  • Trayectos cortos. Nunca bajemos la guardia. Muchos accidentes suceden cerca de casa o «a la vuelta de la esquina».
  • En buen estado. Una sillita en mal estado o que haya sufrido un fuerte golpe, podría romperse en pedazos durante un accidente. Adquiérala en un establecimiento de confianza y con vendedores que sepan responder todas las preguntas.
  • Siempre con ejemplo. Los niños aprenden por imitación y si los padres se ponen el cinturón, los niños también lo harán.

La siniestralidad vial infantil en cifras

  • Por primera vez en décadas, los accidentes de tráfico no constituyen la primera causa externa de muerte infantil. Los ahogamientos superaron a las muertes de niños como ocupantes de vehículos como causa de mortalidad infantil (de 0 a 14 años).
  • Por cada 6 niños que perdían su vida en accidentes de tráfico en España en 1990, hoy únicamente pierde la vida uno.
  • Un total de 46 niños menores de 14 años murieron en 2013 en España como consecuencia de un siniestro de este tipo.
  • Desde 1990, año en que hubo 307 fallecidos, se ha producido un 85 por ciento menos de fallecimientos.
  • La mayor parte de los fallecimientos de niños suceden fuera de las ciudades. Mientras que en 2013 perdieron la vida en carretera 31 niños (un 67 por ciento), uno de cada tres (33 por ciento) lo hizo en las vías urbanas.

Nueva Ley de Tráfico

El nuevo reglamento de Circulación, que aprobará próximamente el Consejo de Ministros español, obligará a transportar a los menores siempre que sea posible en la parte trasera del coche.

En relación al uso del cinturón de adultos se dejará de hablar de edad y más de estatura, en referencia a que los niños deberán medir 135 centímetros para usar el cinturón como los mayores.

Conocer las normas a golpe de clic

El Área de Prevención y Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE ha renovado recientemente la web www.seguridadvialinfantil.org, un espacio que busca compilar las preguntas más habituales que se hacen las familias a diario sobre los sistemas de retención y que ofrece información de gran utilidad para elegir correctamente el sistema de retención más adecuado. Sus contenidos también están disponibles en portugués.