Frente al ciberacoso… prevención y protección digital, algo que ya ofrecen los seguros

Actualidad / Marzo 2015. Nº 87

Internet, desde su aparición en 1995, nos abrió una ventana al mundo y se convirtió en la «primera maravilla» de la comunicación, pero con la red de redes los riesgos también se multiplicaron de forma exponencial. El ciberacoso, una situación que afecta a una población de niños y adolescentes que oscila entre el 11 y el 17 por ciento según El País, es una preocupación creciente en la sociedad actual. El sector asegurador, atento a esta nueva realidad, plantea ya sus primeras respuestas con coberturas como la Protección Digital.

El acoso escolar ha existido siempre pero la tecnología otorga a este tipo de violencia un nuevo escenario, eco y difusión sin límite, sobre todo en el ámbito infantil y juvenil

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TEXTO PILAR ABAD

En MAPFRE la apuesta por la innovación no es algo nuevo; está incorporada a la forma de concebir el negocio. Nuestra compañía se ha caracterizado siempre por anticiparse a las necesidades de sus clientes con apuestas novedosas y la última de ellas es la protección digital porque los riesgos en Internet también existen.

Con Internet llegó el paraíso del acceso a la información, el derribo de las fronteras en la comunicación y la globalización de las relaciones sociales. Internet se ha convertido en una ventana abierta al mundo y nos ofrece infinitas posibilidades pero es también un «agujero negro» donde delitos y riesgos se multiplican de forma exponencial, resultando mucho más difícil acotar el efecto, delimitar el territorio y borrar «la huella» de la humillación o el maltrato, si hablamos de ciberacoso, violencia que aumenta sobre todo en el colectivo de niños y adolescentes.

Ahora no hay que ser el más fuerte de la clase para “meter” miedo. Cualquier compañer@ puede convertirse en tu peor pesadilla humillándote públicamente en Internet y en las redes sociales.

Las tecnologías de la información en general, e Internet en particular, han producido una verdadera transformación social. Tras los ordenadores llegaron los dispositivos móviles y en los últimos años nos han invadido las tablets y los teléfonos inteligentes (smartphones), que constituyen la completa integración de Internet y telefonía móvil. Hoy, estos dispositivos forman parte indivisible de nuestra vida y nos sirven en bandeja múltiples opciones de comunicación, relación y contacto. Actualmente existen alrededor de 3.000 millones de usuarios de Internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), y el uso de smartphones se ha democratizado en todo el mundo (con España a la cabeza como indica el informe Sociedad de la Información 2014), especialmente entre los nativos digitales, que han convertido, además, las redes sociales en su herramienta central de comunicación.

Vivimos en un mundo conectado, los padres no queremos aislar a los hijos del grupo y, con más o menos prudencia y control, les entregamos las llaves de la casa más grande del mundo en la que podrán convivir con héroes y villanos. Pero, ¿quién controla su privacidad en este entorno?, ¿tienen madurez y preparación para conducir este Ferrari de la comunicación? No siempre, y en muchas ocasiones no la suficiente.

La mayoría de los niños y adolescentes utilizan el móvil para comunicarse y divertirse sanamente, pero muchos de ellos no tienen pudor para colgar fotos y vídeos personales o de terceros en sus perfiles, contar cosas íntimas, suyas y de los demás, o hacer amigos a diestro y siniestro. Esto nos hace vulnerables, más aún a los menores, que no siempre ven los peligros ni tampoco el efecto de determinadas acciones.

El acoso escolar ha existido siempre pero la tecnología otorga a este tipo de violencia un nuevo escenario, eco y difusión sin límite, sobre todo, como decimos, en el ámbito infantil y juvenil. Diversas encuestas en diferentes países reflejan que entre el 11 y el 17 por ciento de los niños y adolescentes sufre ciberbullying. La organización británica Beat Bullying destaca que 24 millones de niños y jóvenes de la UE sufren al año maltrato por bullying y que está creciendo mucho el acoso, las burlas y chantajes a través de internet y las redes sociales en países como Estados Unidos, Reino Unido, España, Francia, Holanda y Rusia. Incluso, en algunos de ellos se ha demostrado que esta nueva forma de acoso en la red está implicada en diversos casos de suicidio.

El psiquiatra canadiense experto en bullying John Leblanc engloba como ciberacoso actitudes como insultos en redes, crueles mensajes de texto o vídeos de Youtube que ridiculizan a la víctima. Y un estudio alemán, realizado por el instituto IKG de la Universidad de Bielefeld, corrobora que la distribución de fotos y vídeos humillantes es la forma de ciberbullying que más daño hace.

Para Jorge Flores, experto en seguridad en Internet y director de la web Pantallas Amigas, una diferencia importante del ciberacoso respecto a otro tipo de violencia es que “en Internet es más difícil ver el sufrimiento de la otra persona, se desvanece la conciencia y el sentimiento de responsabilidad y, al mismo tiempo, se trivializa el daño que puedes ocasionar”, señala en una entrevista reciente publicada en la edición internacional del periódico español Diario Vasco. Por ello, muchos adolescentes asumen como algo normal y cotidiano entre sus pares el tratamiento insultante, despreciativo y amenazante.

Otro inconveniente es que todo lo que se publica en Internet se queda en la red, como explica Jorge Flores: “una pintada se borra, pero una calumnia en internet es una humillación pública y persistente que no se acaba cuando apagas el ordenador o el móvil”.

La prevención, una responsabilidad de todos

La responsabilidad de prevenir y actuar frente a estas conductas es de todos. Las sesiones y jornadas informativas para padres, alumnos y profesores son cada vez más numerosas y demandadas por la sociedad y proliferan también los especialistas en asesoramiento legal en esta materia. La sociedad demanda y la obligación de instituciones, empresas y organizaciones es dar respuesta y apoyos a los afectados por este nuevo tipo de violencia.

El sector asegurador ha dado también sus primeros pasos en el ámbito de la prevención-protección digital. En España, por ejemplo, MAPFRE acaba de incorporar la cobertura de Protección Digital en sus seguros de Hogar para ofrecer mayor seguridad a los clientes. De este modo, el asegurado puede solicitar a la compañía la emisión de un informe con certificación de veracidad para casos de violencia digital a menores asegurados en la póliza, que podrá servir como documento en la presentación de una denuncia. Esta opción se aplica a cualquier medio de comunicación electrónica, salvo llamadas de voz. También se ofrece servicio de borrado de la huella digital. En este caso, MAPFRE asumirá el coste del borrado de información publicada en Internet que pueda causar daño económico o reputacional al asegurado.

Esta nueva cobertura incluye, además, localización y bloqueo de dispositivos móviles en caso de pérdida, robo y hurto, delitos que también han aumentado significativamente en los últimos años y provocan un gran trastorno al afectado. Para contar con este servicio, el cliente deberá haber descargado previamente la aplicación correspondiente en su dispositivo móvil.

Para los nativos digitales Internet, las app y las redes sociales son aliados y la vida es simple y atrevida, pero el mundo digital ha traído también el ciberacoso, el grooming (adultos que se hacen pasar por niños para lograr imágenes o favores sexuales), la adicción a las redes... y pocas o difusas normas y regulación al respecto. En nuestra mano está el conocer, prevenir, reconocer y actuar. Los expertos aconsejan la privacidad como factor de protección.

Consejos básicos de seguridad en Internet

  • I. No contestes a las provocaciones, ignóralas. Cuenta hasta cien y piensa en otra cosa.
  • II. Compórtate con educación en la Red. Usa la netiqueta.
  • III. Si te molestan, abandona la conexión y pide ayuda.
  • IV. No facilites datos personales. Te sentirás más protegido/a.
  • V. No hagas en la Red lo que no harías cara a cara.
  • VI. Si te acosan, guarda las pruebas.
  • VII. Cuando te molesten al usar un servicio online, pide ayuda a su gestor/a.
  • VIII. No pienses que estás del todo seguro/a al otro lado de la pantalla.
  • IX. Advierte a quien abusa de que está cometiendo un delito.
  • X. Si hay amenazas graves pide ayuda con urgencia.

Guardia Civil Ana Martín Santos, oficina periférica de comunicación de Madrid

¿Qué debemos saber del ciberacoso-ciberbullying?

El ciberacoso (laboral, sexual, escolar, etc.) se realiza a través de redes sociales, foros, email, páginas web, etc. y consiste en utilizar información electrónica para difamar y acosar a un individuo o grupo de personas.

Internet y las nuevas tecnologías nos convierten en ciudadanos digitales y nos ofrecen múltiples oportunidades para fomentar el liderazgo, la confianza , la integridad o el apoyo a la inclusión, por ejemplo, pero también nos exponen a riesgos como el ciberacoso, la usurpación de identidad o el grooming y el sexting, entre otros.

El acoso siempre ha existido pero no dejaba constancia ni quedaba reflejado como ocurre ahora con el acoso digital. Esta constancia que se deja por escrito se puede considerar como una prueba documental.

A diferencia del acoso sexual y laboral, el ciberacoso no está tipificado en el código penal español, y sus delitos son contra el honor (como injurias y calumnias), la intimidad, amenazas y tenencia de pornografía infantil.

¿Cuáles son los mecanismos de denuncia y apoyo con los que contamos?

Frente a una situación de acoso digital es conveniente no reenviar los mensajes, conservarlos como prueba y anotar, además, fecha y hora. Se deben guardar e imprimir capturas de pantalla, correos electrónicos o mensajes y bloquear a la persona que realiza el ciberacoso. Y si se trata de un menor que sufre acoso recomendamos contárselo a los padres o profesores antes de hacer nada.

El afectad@ se debe dirigir con todas las pruebas a denunciar los hechos a cualquier cuartel, juzgado o comisaría para que las autoridades tengan constancia y lo trasladen al grupo especializado en la investigación de esta modalidad, el grupo de delitos telemáticos.

¿En qué se centran los cursos impartidos por la Guardia Civil?

Nuestras charlas se enmarcan en el plan puesto en marcha por la Secretaría de Estado, denominado Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos.

Está enfocado a menores, padres y docentes y su pilar fundamental es la prevención. En estos cursos tratamos de explicar a los chicos los delitos que a veces cometen en internet, sin ser conscientes, y de los que también pueden ser víctimas. Les intentamos hacer ver que en definitiva en el mundo virtual están expuestos a los riesgos, igual que en la vida real.

Cómo prevenirlo Recomendamos leer adecuadamente las condiciones de uso de las comunidades virtuales, respetar la netiqueta (conjunto de normas de comportamiento general en Internet) y utilizar contraseñas seguras. No debemos aceptar en redes sociales amigos desconocidos ni compartir información personal en la web y es bueno buscarse cada cierto tiempo en internet para ver qué información nuestra aparece en la red.

Otros consejos son no utilizar nombres de usuario ni avatares provocativos, bloquear a la gente que te molesta en los chats e ignorar a los que te provoquen en foros.