Paulino Fajardo: Abogado

Entrevista / Junio 2014. Nº 84

«La cultura a la hora de abordar los conflictos ha cambiado. Vamos hacia un enfoque más constructivo»

VENTAJAS DE LA MEDIACION

• No erosiona la relación

• Protege la reputación

• Permite gestionar los problemas de forma integral

• Menor coste

• Rapidez

CARACTERÍSTICAS DEL MEDIADOR

• Capacidad de generar confianza

• Habilidad para controlar el proceso

• Creatividad

“La mediacion ofrece grandes ventajas para todas las partes implicadas, ya que permite resolver los conflictos más rápidamente y con un menor coste para todos”

Paulino Fajardo
Abogado

“En españa los tribunales utilizan unos criterios para valorar el daño en caso de catástrofes, y las aseguradoras los aplican también. Esos criterios parten del sistema obligatorio para la circulación que se corrigen al alza en función de las características del caso concreto”

TEXTO LUZ GARCÍA / FOTOGRAFÍAS Alberto Carrasco

Abogado en España y en el Reino Unido, mediador de conflictos y árbitro en disputas domésticas e internacionales, Paulino Fajardo ha intervenido como neutral y dirigido la defensa de complejos asuntos civiles, penales y administrativos. Entre otros, en España, el accidente del vuelo JK5022 de Spanair en Barajas, el reciente descarrilamiento del tren Alvia en Santiago de Compostela o el colapso del túnel del Carmel en Barcelona. En esta entrevista explica las ventajas de la mediación para solucionar este tipo de situaciones y aclara cómo se realiza el cálculo de las indemnizaciones en estos casos.

Cada vez oímos hablar más del uso de la mediación para solucionar conflictos. ¿A qué se debe?

Realmente, el auge de la mediación responde a un cambio de cultura a la hora de abordar los conflictos, con un enfoque más constructivo, que persigue no erosionar la relación entre las partes para poder seguir avanzando en la búsqueda de soluciones adecuadas para todos. De hecho, en ocasiones se consigue no sólo no deteriorar la relación, sino que ésta mejore al finalizar el conflicto.

¿Pero, en qué consiste exactamente el método?

La mediación es una vuelta a la forma natural de resolver los conflictos.

Siempre hemos hablado para solucionar nuestros problemas, eso es evidente, pero la diferencia es que, a partir de los años 60, se ha dado soporte técnico, académico y científico a métodos tradicionales que ya estaban ahí, pero a los que se unen unas técnicas determinadas que los mejoran. El método se articula en torno a dos principios básicos que regulan su uso: neutralidad del mediador y confidencialidad.

En definitiva, se trata de retomar el control de los conflictos por parte de los propios ciudadanos, algo que tiene una larga tradición en las sociedades orientales. Estos métodos surgieron en un momento en el que los tribunales de justicia estaban muy saturados, y se decide utilizar este sistema como solución alternativa a la judicial. Hoy realmente se emplean en muchos ámbitos, porque son métodos en los que las partes se dotan ellas mismas de una solución, sin que un tercero se la imponga.

¿Qué ventajas ofrece el uso de la mediación?

La gran ventaja de estos métodos es claramente que no erosionan la relación entre las partes, protegen su reputación por la confidencialidad del proceso y permiten gestionar los problemas de forma integral, más que dar una solución simple a los mismos. Además, tiene otra ventaja como es la flexibilidad, que permite que los conflictos se resuelvan con un menor coste y en un tiempo más corto.

¿Qué formación debe recibir un profesional que ejerza este tipo de tareas?

La mediación es una habilidad más que añades a las que debes tener como abogado. Hay que tener en cuenta que los conflictos son cada vez más complicados de resolver, tienen muchas facetas y cada vez hay más partes implicadas. Además, las empresas ya no quieren solamente una solución jurídica a sus problemas, lo que quieren es que se las ayude a gestionar de forma integral sus conflictos, por lo que es necesario tener habilidades multidisciplinares para esta tarea, para no solucionar un problema creando uno mayor -los costes reputacionales son un ejemplo muy claro-.

En la mediación la preparación es muy importante. Esta tarea exige formación en técnicas de comunicación, de comunicación no verbal, de escucha activa, de enfoques constructivos... Se han elaborado métodos según el tipo de conflicto y además se han desarrollado distintos tipos de mediación, con técnicas y enfoques propios de cada uno (familiar, penal, empresarial...).

Pero no todas las personas serán adecuadas para esta profesión... ¿Qué rasgos de personalidad deben predominar en un mediador de conflictos?

No existe un perfil de mediador mejor que otro. Hay distintos enfoques y distintos métodos en los que te puedes formar, porque el mediador tiene que ir acompasado al tipo de conflicto y a las partes que intervienen. Hay conflictos con un componente emocional muy fuerte y otros, en cambio, en los que las partes tienen una capacidad muy elevada de objetivar los problemas, por ejemplo, en el sector financiero.

Pero en general, destacaríamos tres características importantes: hay que ser capaz de generar confianza en las partes y en el proceso y saber mantenerla; es necesario controlar el proceso -tener facilidad y agilidad para digerir la información, capacidad de escucha activa a todas las partes- y de esta manera ir deshaciendo malentendidos y proponiendo soluciones; y tener creatividad, que es muy necesaria para poder proponer soluciones diferentes. Es más, con la participación en estos procesos se mejora la creatividad enormemente a la hora de solucionar los conflictos, algo que llega a cambiar incluso la manera de abordar los problemas en tu entorno personal.

En el mundo empresarial, el uso de la mediación es creciente.

Sí, este tipo de métodos tiene un gran potencial de utilización por parte de las empresas, y es especialmente adecuado para las compañías aseguradoras, sector que a día de hoy se ve inmerso en un elevado número de procesos judiciales, en España especialmente. De hecho, el mayor impulso para el desarrollo de estos métodos ha venido fomentado desde este sector.

Se utiliza también cada vez con mayor frecuencia en casos de grandes catástrofes, ¿verdad?

Estos métodos son especialmente adecuados para este tipo de situaciones, porque dan la posibilidad a las víctimas o a sus familiares de sentarse con alguien que trabaja o trabajaba en la empresa responsable del accidente o propietaria del medio de transporte y escuchar todas las explicaciones que se requieran: por qué se tomaron unas decisiones y no otras, dónde se produjo el error, si lo hubo. Explicaciones que te ayudan a entender el porqué del suceso y, sobre todo, te dan la oportunidad de que un representante de la otra parte te escuche y pida disculpas si procede. Esto es algo que la gente agradece mucho, no se trata sólo de negociar la indemnización, es mucho más que eso.

Es un momento, además, para que las personas afectadas te cuenten su caso, cómo lo vivieron, qué sintieron, el dramatismo de la situación, los detalles. Algo que en una declaración en un juzgado no es posible. Tener la posibilidad de explicar todo esto les produce un descanso y les ayuda a superar el trauma.

Por otro lado, también les permite entender mejor el cálculo de las indemnizaciones, por qué se hacen las cosas de una forma y no de otra. El método permite explicar personalmente a los perjudicados los parámetros que se han utilizado para el cálculo, en función de qué se ha considerado que una persona tiene derecho a indemnización o no.. Que haya alguien, una de las partes, que ayude a objetivar los conceptos y explicárselos a los perjudicados es muy importante. Por eso es un proceso muy positivo para todos, compañía y víctimas. Y, efectivamente, cada vez se utiliza más en este tipo de situaciones.

Ya que se refiere al cálculo de las indemnizaciones, ¿podría aclararnos cómo se lleva a cabo?

En España los tribunales utilizan unos criterios para valorar el daño, y las aseguradoras los aplican también. Esos criterios parten del sistema obligatorio para la circulación que se extrapola como pautas que se ajustan o se van modalizando en función de las características del caso concreto, que tienen que ver con el accidente en sí, las personas que reclaman. por lo que las indemnizaciones se individualizan. No existen criterios «automáticos», sino pautas que permiten individualizarlos con unos criterios uniformes o que respetan un principio de igualdad. En grandes catástrofes se utilizan esas pautas, y los tribunales, atendiendo a determinadas condiciones, aplican factores de corrección que incrementan la indemnización. Ese es el método, por ejemplo, que MAPFRE ha utilizado para el cálculo de las indemnizaciones en el caso del avión de la compañía Spanair accidentado el 20 de agosto de 2008.

¿Por qué esa diferencia con el cálculo de indemnizaciones para víctimas de accidentes de tráfico, que se rige por un baremo obligatorio?

En el caso de catástrofes o accidentes con muchas víctimas se suele producir una situación especial. Está aceptado que cuando a alguien se le muere alguien cercano se produce dolor, y cuando ese fallecimiento tiene lugar en determinados contextos, el dolor es mayor. Por ejemplo, si el familiar fallece en un accidente de automóvil, se considera un hecho terrible, por supuesto, pero menos traumático, ya que los allegados no se ven obligados a verlo continuamente en televisión y prensa, no hay constantes investigaciones sobre las causas, la identificación de la víctima no suele ser problemática. Está más estandarizado. Por eso en casos de grandes catástrofes se utilizan como referentes los criterios para valorar el daño empleados en accidentes de circulación, pero corregidos al alza teniendo en cuenta todos estos factores que hemos mencionado.

Hay más diferencias en el tratamiento de estas situaciones. En el caso de graves accidentes múltiples está previsto que las víctimas o perjudicados reciban inmediatamente unos pagos anticipados para responder a las necesidades inmediatas que se producen: viajes, alojamiento, etc.

Y ese es un hecho diferencial también respecto a los accidentes de tráfico particulares.

Tras su experiencia personal de varios años como mediador de conflictos en grandes catástrofes, ¿con qué se queda de este proceso, por encima de todo? ¿Qué es lo que ve más positivo de la mediación?

Como hemos visto, la mediación ofrece grandes ventajas para todas las partes implicadas, ya que permite resolver los conflictos más rápidamente y con un menor coste para todos. Pero, desde mi experiencia, lo que más llama la atención de estas situaciones es la necesidad que tiene la gente que sufre este tipo de daños de expresarse y de que la otra parte implicada le escuche. Es su manera de dar rienda suelta a sus emociones. Una vez que cumplen este trámite ya pueden empezar a descansar. Pasan página. No es lo mismo que contárselo a alguien cercano, es una experiencia «sanadora», que puedes hacer tú personalmente, no lo hace un abogado por ti. Creo que esto es lo más positivo de la mediación.

MAPFRE ha ofrecido mediación para agilizar el pago de las indemnizaciones en el caso Spanair

MAPFRE ha ofrecido a todos los perjudicados del accidente del avión de Spanair ocurrido el 20 de agosto de 2008 la posibilidad de alcanzar acuerdos extrajudiciales, e incluso de acudir a mediadores especializados en resolución de conflictos, con el objetivo de agilizar el pago de las indemnizaciones.

De hecho, a día de hoy ya se han cerrado acuerdos de indemnización con las propias víctimas o perjudicados correspondientes a más de 70 ocupantes del avión (40 por ciento), incluidos 11 de los 18 supervivientes, y se mantienen conversaciones muy avanzadas con otros 42 perjudicados. Igualmente, desde el momento mismo del accidente, MAPFRE dio respuesta a las necesidades de las víctimas atendiendo directamente los gastos derivados del accidente -traslados, alojamientos, servicios funerarios, atención psicológica y médica.. - y pagando anticipos sobre las indemnizaciones ya en las primeras semanas, incrementados voluntariamente en un tercio, precisamente para otorgar una mayor protección económica a los perjudicados.

El objetivo de MAPFRE ha sido siempre indemnizar lo antes posible a los afectados, que tienen depositados ante notario, y a su disposición desde hace más de dos años, las cantidades correspondientes. Para el cálculo de estas indemnizaciones, la referencia que se ha utilizado es la misma que han aplicado los tribunales españoles en otros casos de accidentes graves de este tipo. Además, MAPFRE, desde el principio, ha transmitido a sus abogados que deben hacer todo lo que esté a su alcance para agilizar los procesos judiciales.

Perfil de un abogado, músico y motero

Paulino Fajardo (Granada, 1966) es licenciado en Derecho por la Universidad de Granada, donde cursó su programa de doctorado en Filosofía del Derecho, Moral y Política. Amplió sus estudios en Derecho comparado en la London School of Economics and Political Science, y en la Universidad del País Vasco sobre Protección Internacional de los Derechos Humanos. Es socio desde 1998 del despacho internacional de abogados DAC Beachcroft y miembro de su comité ejecutivo. Desde 2011 dirige el Grupo Global que comprende los despachos propios y asociados en América, Asia-Pacífico Europa, además del grupo de abogados del Reino Unido, especializado en disputas internacionales. Reconocido negociador y estratega legal, tiene gran experiencia en el uso de métodos alternativos de solución de conflictos.

Paulino es autor de varios libros y publicaciones de carácter jurídico y es un conocido orador y conferenciante en las áreas de su especialidad. Actualmente ultima su tesis doctoral, un estudio sobre cooperación, estrategia y gestión de conflictos.

Está casado, es padre de dos hijas y entre sus aficiones ocupan un lugar destacado la lectura y la música. Muy interesado en el vino y la gastronomía, aficiones que compensa con su pasión por las carreras de fondo y por «quemar millas» en su Harley.